martes, 5 de octubre de 2010

Una reflexión para recolocarnos en el territorio


Trnascribo a continuación una reflexión que escribiera Robert Adames, en respuesta a un artículo que Eugenio Sanó escribio por este medio.
http://propuestamunicipal.blogspot.com/2010/08/nuevas-autoridades-esperanza-o-angustia.html El mismo fue titulado "el Voto de Confianza crea desconfianza" y ha generado muchos comentarios entre los amigos y amigas que lo han compartido.

“La única manera de acercarse a la verdad es tocando a la gente y construir con ellos y ellas la ciudadanía de alta intensidad que, inicialmente cuestione, interpele y obligue a la actual gestión municipal, a ajustarse a la ley 176-07 y los mecanismos de participación y represión que ella crea, para que la ciudadanía asuma al ayuntamiento, como un escenario de conflicto negociación y control de la gestión pública”.

Por Robert Adames Torres.-

Hola Eugenio
No escribí sobre lo que enviaste hace un par de semanas, porque quería pensar en cómo hacer un aporte.
Querido amigo. Si te dijera que no es preocupante escuchar este relato de un acto sospechoso de un grupo de ediles, sería mentira e irresponsable.
Sin embargo prefiero convocarte a pensar y pensarnos de manera crítica.
La pedagogía de la desesperanza se alimenta de los lamentos. La pedagogía de la esperanza se alimenta de las nuevas ideas, orientadas al cambio.
Una tentación de este tiempo es escribir en el ciberespacio. Se crean Foros de municipalistas que saben lo que hay que hacer en los municipios, pero la mayoría no tiene ninguna experiencia como funcionarios municipales.
De esa misma manera, nosotros, los de Haina o Jaina o como queramos escribirlo, los que hemos leído dos libros y medio (algunos solo han leído medio libro), nunca hemos sido capaces de tener una propuesta para el cabildo. Ni siquiera Antonio Florián (Peñita) recibió nuestro apoyo, siendo que de todos, ha sido el único que se propuso llegar a la sindicatura. Algunos nos reímos, otros no creímos y los demás ni se acercaron.
De todas maneras la propuesta de Antonio Florián, en ese momento, era sólo llagar a la sindicatura. No tenía una propuesta de gestión municipal, con todo lo que esto implica.
Hace unos días tuve un dialogo con César Pérez y me preguntaba ¿Por qué nosotros no habíamos construido una propuesta política para Haina alrededor del ayuntamiento?
Entenderás que la pregunta sigue en el aire. Él me citó uno a uno los nombres que tú, yo y los demás pueden recordar. Y me hablaba de tantas capacidades y reflexiones y saberes. Y entonces me repitió la pregunta.
Todavía sigue en el aire la pregunta.
Rafael Campusano (Felo) me invitó a una reflexión sobre Haina y el tema de la gestión municipal. Lo hizo a través de la Facebook. Mi respuesta fue convocarlo a una cantidad de preguntas y luego no volví a escribirle.
Ahora te explico por qué no le escribí más a Felo y lo que creo.
No es en el ciberespacio, ni en las mil líneas que nos escribamos entre nosotros, que vamos modificar la dinámica que nos lleva de Marinito a Concepción o a Manolo Mesa.
Raúl Leis y muchos otros intelectuales, hablan de asumir una ciudadanía de alta intensidad y construir una democracia de alta intensidad y cuando grafican cómo se construye esto, siempre pasa por hacer vida, construir tejido social, capital social y movimientos sociales en el territorio mismo. Ejerciendo la ciudadanía en una ciudad específica, generando un movimiento social, como ha dicho Castells.
Podemos sentirnos cómodos, querido Eugenio, escribiéndonos para escucharnos, condenando a los que se ponen en eso de hacer política y postularse para ser funcionarios del municipio y lo logran. Incluso vamos a seguir condenando lo que hacen, entendiendo que es, según ellos, en beneficio de los que lo merecen (Incluyéndose ellos mismos).
Pero, amigo mío, nada va a cambiar. Nos podemos desgastar en textos y pretextos. Pero estamos fuera de contexto.
Podemos planificar sobre Haina o Jaina, a partir del mapa. Pero, el mapa no es el territorio, sino una representación y esta puede ser leída de muchas maneras sin llegar a la correcta.
La única manera de acercarse a la verdad es tocando a la gente y construir con ellos y ellas la ciudadanía de alta intensidad que, inicialmente cuestione, interpele y obligue a la actual gestión municipal, a ajustarse a la ley 176-07 y los mecanismos de participación y represión que ella crea, para que la ciudadanía asuma al ayuntamiento, como un escenario de conflicto negociación y control de la gestión pública.
La empresa siguiente es, tener una propuesta concreta para asumir una alcaldía, no alternativa (eso siempre nos pone a legitimar a otros, que legalmente están en el gobierno pero no son legítimos), sino participativa y que apuesta al desarrollo local y la construcción de la democracia municipal
Lo sé, algunos al leer esta carta dirán que yo estoy escribiendo desde la lejanía y que así es fácil. Y tienen razón.
Cierto es que algunos deberíamos recolocarnos en el territorio del municipio y desde ahí ser parte de este esfuerzo. Y otros deberíamos transformar nuestra actitud, cercana a la conducta propia de la modernidad líquida, de la que habla Bauman. Entonces la brecha empezará a ser un sendero y la línea en el mapa será un camino en el territorio del municipio: ahí nos juntaremos, para empezar.

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